Pequeña Historia
JANUKE- GUELT- DINERO DE JANUCÁ
El repartir “dinero de Janucá” era para el Rebe de Lubavitch un asunto de suma importancia. Los primeros años repartía sólo a los alumnos de la Ieshivá, poniendo mucho hincapié en que fueran aquellos que cumplían al pie de la letra con los horarios de estudio. A pesar de la gran virtud del Rebe de dar sin límites, era muy riguroso en estos detalles.
Años después, repartía también a aquellos alumnos de la Ieshivá y particulares que hayan participado de las “campañas de Janucá” (difusión de las Mitzvot de la festividad). Y también en ese momento, ponía énfasis en que sólo recibieran “Januke Guelt” aquellos que habían cumplido con esta exigencia. Del hecho que se negaba rotundamente a las excepciones, se entendía que era algo que estaba más allá de lo humano y estaba más ligado a lo celestial. Sin embargo, en los últimos años se derribaron todas las barreras, y no sólo que el Rebe entregaba Januke- Guelt a todos en abundancia, sino que además instaba a los padres a entregar dinero de Janucá a sus hijos todas las noches de la fiesta. Especialmente, porque nosotros somos los hijos de Hashem, pediremos “Januke- Guelt”- la Redención final.
LA FRASE DE LA SEMANA
No es suficiente con que el judío encienda su candelabro de Janucá sobre la mesa del comedor o su escritorio y abra la puerta para que la luz ilumine también en la calle- sino que debe encenderla al lado de la puerta. Se debe invertir esfuerzo para iluminar hacia el exterior.
El Rebe de Lubavitch
“UN CHICO SE ENCUENTRA CON UNA CHICA...”
PREGUNTA:
Mi mejor amigo se comprometió después de un mes y medio de haber conocido a la chica. Se encontraron a través del sistema de citas judío, Shiduj, y es una pareja increíblemente bien preparada. Lo que no entiendo es, ¿cómo después de tan poco tiempo, pueden saber lo suficiente como para decidir vivir juntos por el resto de sus vidas? Puede tomar años saber que uno ha encontrado a la persona correcta. ¿Puede explicarlo?
RESPUESTA:
Un tipo está sentado en la barra y una muchacha se sienta cerca. Se miran y sonríen.
Él dice “Hola, me llamo Juan. ¿Puedo invitarte una bebida?”
La muchacha dice: “Antes que nada, me gustaría saber si estás pensando en el matrimonio o estás buscando algo casual. Estoy lista para afianzar mi vida y no deseo perder mi tiempo. También, ¿eres del tipo familiar? Porque quiero tener muchos niños. ¿Cuáles son tus valores? ¿Tienes creencias fuertes y convicciones? Yo sí y quiero compartirlos con mi marido. Me gustaría también saber qué visión tienes para tu futuro. Una vez que pasamos esto, podemos empezar la charla informal”.
Juan regresa a su lugar y vuelve a mirar el fútbol.
¿Esta mujer no tiene razón? ¿No tendría más sentido averiguar estas cosas antes de empezar una relación? ¿No es tonto arriesgarse a atarse emocionalmente a alguien que está en una página diferente a uno? Si no está listo para el matrimonio y usted sí, si no quiere una familia y usted lo desea, si no tiene el mismo sistema de valores, ¿por qué empezar un camino que sólo llevará al dolor? Cada relación es un riesgo, pero el riesgo ¿no debe ser un poco más calculado y menos echado al azar?
El problema es que en el mundo de hoy, es completamente ‘desubicado’ discutir estos temas pesados en los primeros seis meses de una relación. ¿Pero no es tonto eso? Sólo se enfrenta la relación real una vez que uno se enreda y no puede ver claramente.
El sistema de citas judío tradicional es diferente. Antes de la primera reunión, cada uno averigua sobre el otro. Hablando con un amigo mutuo o rabino o alguna otra persona fidedigna, se puede conseguir un cuadro básico de una persona sin siquiera poner los ojos en ella. Antes de ver su cara, se puede saber cuáles son sus valores, dónde está en la vida y si está en la misma página general que uno.
Usted cita a alguien que tiene sus mismos valores. Alguien que comparte sus creencias, y tiene una lista similar de prioridades en la vida.
Una vez que tiene toda esa información, la cita real es ver si “hacen click”, si pueden comunicarse, entenderse, si se atraen. La mayoría de las preguntas fuertes ya se han contestado, ya sabe que los principios están. En los papeles es todo bueno, ahora usted necesita ver si hay conexión. Con los problemas más profundos resueltos, esto no toma mucho tiempo.
Y en este sistema, sólo se cita para el matrimonio. Usted o se comprometerá, o regresarán a ser extraños. Ningún área gris desarreglada, ninguna atadura prolongada, ninguna relación sin compromiso, ningún romance al azar condenado a fracasar.
El sistema de Shiduj no es perfecto. Pero es bastante mejor que cualquier otro método de citas que he visto.
* Por Aaron Moss
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